Cómo empezar CrossFit: consejos para tu primera clase
Empezar CrossFit puede generar una mezcla de entusiasmo, curiosidad y algunas dudas. Si nunca entrenaste de esta manera, es normal preguntarte si vas a poder seguir la clase, qué ejercicios vas a realizar, qué ropa conviene usar o si necesitás estar en buena condición física antes de comenzar. La buena noticia es que no hace falta llegar preparado como un atleta: justamente, una de las características del CrossFit es que los ejercicios pueden adaptarse al nivel y la experiencia de cada persona. La primera clase debería servir principalmente para conocer la dinámica del entrenamiento, aprender movimientos básicos y empezar a familiarizarte con términos que probablemente vas a escuchar con frecuencia. No se trata de levantar el mayor peso posible ni de completar el entrenamiento más rápido que los demás. Al principio, la prioridad tiene que estar en aprender la técnica, entender las indicaciones del entrenador y descubrir cómo responde tu cuerpo ante un tipo de entrenamiento diferente. ¿Qué es el CrossFit y cómo son sus entrenamientos? CrossFit es un método de entrenamiento que combina movimientos funcionales realizados con diferentes niveles de intensidad. Dentro de una clase pueden aparecer ejercicios de fuerza, movimientos derivados de la halterofilia, ejercicios con el propio peso corporal, saltos, remos, carreras y diferentes trabajos cardiovasculares. Esta variedad es una de las razones por las que muchas personas encuentran entretenido este tipo de entrenamiento. Una clase puede ser bastante diferente de la siguiente. Un día puede tener mayor protagonismo el trabajo de fuerza y otro puede concentrarse en ejercicios cardiovasculares o movimientos gimnásticos. Sin embargo, que los entrenamientos sean variados no significa que todo se realice de manera improvisada. Una buena programación busca desarrollar progresivamente capacidades como fuerza, resistencia, coordinación, movilidad, velocidad y potencia. También vas a escuchar hablar del WOD, sigla de “Workout of the Day”, que básicamente significa entrenamiento del día. Es una parte característica de CrossFit y puede incluir diferentes combinaciones de ejercicios, repeticiones, rondas o tiempos de trabajo. Durante tus primeras clases, el entrenador puede modificar movimientos, pesos o repeticiones para que puedas realizar el WOD de una forma adecuada a tu experiencia. No necesitás estar en forma para empezar CrossFit Uno de los errores más frecuentes es pensar que primero hay que ponerse en forma y después empezar CrossFit. En realidad, podés comenzar desde un nivel inicial siempre que el entrenamiento se adapte correctamente a tus posibilidades. No importa demasiado si hace años que no entrenás, si venís de otro deporte o si ya tenés experiencia dentro de un gimnasio. Naturalmente, una persona que lleva varios años entrenando tendrá capacidades diferentes de alguien que realiza su primera clase. Por eso existen variantes y progresiones para numerosos ejercicios. Una sentadilla, por ejemplo, puede realizarse inicialmente sin peso para trabajar la postura y el rango de movimiento. Más adelante se puede incorporar carga cuando la técnica y la condición física lo permitan. Lo mismo sucede con ejercicios que inicialmente pueden parecer difíciles. No poder realizar una dominada, determinados movimientos gimnásticos o levantar cierto peso no significa que CrossFit no sea para vos. El entrenador puede proponer ejercicios alternativos que trabajen capacidades similares mientras desarrollás la fuerza y la técnica necesarias para progresar. Llegá unos minutos antes de tu primera clase Para tu primera experiencia es recomendable llegar con tiempo. Esos minutos adicionales permiten conocer el lugar, hablar con el entrenador y explicarle si tenés experiencia deportiva previa o si es la primera vez que realizás entrenamiento funcional de estas características. También es un buen momento para conocer cómo está organizada la clase y dónde se encuentran los diferentes elementos que se utilizan durante el entrenamiento. Entrar al gimnasio con unos minutos de anticipación evita tener que descubrir todo mientras el resto del grupo ya comenzó a entrenar. Si existe algún antecedente físico relevante para el entrenamiento, conviene comunicarlo al profesional responsable antes de comenzar. La información permite que el entrenador pueda prestar atención a determinados movimientos y realizar las adaptaciones que correspondan dentro de su ámbito profesional. Prestá atención a la técnica antes que al peso Durante las primeras clases es fácil entusiasmarse al ver que otras personas utilizan barras cargadas, mancuernas pesadas o realizan movimientos rápidamente. Sin embargo, intentar imitarlas puede ser contraproducente. Cada persona tiene una historia deportiva, una técnica y un nivel de entrenamiento diferente. Tu principal objetivo al comenzar debería ser aprender correctamente los patrones de movimiento. Una buena sentadilla sin carga tiene mucho más valor para un principiante que agregar peso sin controlar la posición. Lo mismo ocurre con ejercicios realizados con barras, kettlebells, mancuernas y movimientos con el propio cuerpo. La intensidad puede aumentar progresivamente. Primero necesitás comprender qué estás haciendo, después repetirlo correctamente y finalmente incrementar la dificultad. Construir una buena base desde las primeras semanas facilita considerablemente la progresión posterior. No te compares con las personas que llevan años entrenando CrossFit suele tener un componente grupal que puede resultar muy motivador. Entrenar junto con otras personas genera energía y ayuda a mantener la constancia, pero también puede provocar comparaciones innecesarias. En tu primera clase probablemente compartas espacio con personas que entrenan desde hace meses o años. Intentar seguir exactamente su ritmo no debería ser tu prioridad. Prestá atención a tus propios movimientos y respetá los descansos indicados. Incluso cuando dos personas realizan aparentemente el mismo WOD, pueden utilizar pesos o variantes diferentes. Una referencia mucho más útil es comparar tu evolución con tu propio punto de partida. Con el paso de las semanas podés notar que determinados movimientos resultan más naturales, que necesitás menos descansos o que podés trabajar con cargas que anteriormente parecían difíciles. ¿Qué ropa usar para CrossFit? La ropa para entrenar debería permitirte moverte cómodamente. Durante una clase podés realizar sentadillas, saltos, desplazamientos, ejercicios en el piso y movimientos por encima de la cabeza, por lo que resulta conveniente utilizar prendas que acompañen ese rango de movimiento sin generar molestias. No necesitás comprar un guardarropa completamente nuevo para realizar tu primera clase. Una remera cómoda, shorts, calzas o pantalones deportivos y un









